viernes, 27 de marzo de 2015

Boletín AEDD . 1151 : ESMA Casino de oficiales

Corría el año 1979 en la ESMA y los secuestrados comenzamos a notar que se empezaban a desarrollar obras de construcción y que poco a poco se modificaban los espacios por los que nos transitaban a diario.

Una puerta que ya no estaba. Una escalera que desaparecía. Un ascensor que se desmontaba. Una pared que se ocultaba.
Estaba por arribar al país la Comisión Interamericana de DDHH que venía a corroborar las atrocidades que se denunciaban en el exterior.

"Un día nos llevan a todos a una isla en el Tigre. Éramos casi 40 los secuestrados. Aún estando desaparecidos, se nos volvía a desaparecer, intentando borrar nuestros rastros, ocultar nuestra permanencia forzada y las marcas dejadas en el lugar"

La incipiente memoria reflejada en el relato de los pocos sobrevivientes que habían dado testimonio ya en aquellos años, pretendía borrarse para ocultar la verdad, para esquivar la justicia, para lograr la impunidad.

Los marinos, para demostrar que "era una campaña anti argentina" lo que se denunciaba, modificaban, ocultaban y escondían todo lo que podían, incluidos nosotros, sin derribar el tenebroso edificio del Casino de Oficiales de la ESMA.
Nos hablaban del mundo Occidental y Cristiano.
Nos hablaban de que fuimos derrotados.
Fue inútil.

En la década del `90 Menem pretendió enterrar allí, entre otros, los restos de Aramburu y de Evita. 
Propuso tirar abajo todos los edificios y hacer un parque con un gran monumento que significase la Unidad Nacional. 
Nos habló de pacificación.
Nos habló del fin de la historia.
Nos impuso el indulto.
Fue inútil.

Hoy, a 39 años de comenzadas la atrocidades cometidas por la dictadura cívico-militar de 1976, el Edificio del Casino de Oficiales de la ESMA vuelve a ser modificado y si la Comisión Interamericana de DDHH volviese, no reconocería el lugar.

Una pared de vidrio oculta la fachada y la entrada, un tinglado gigantesco ocupa el lugar donde estacionaban los Falcon, un nuevo ascensor, escaleras de vidrio y pisos de madera donde no los había, luces, sonidos y un sinnúmero de construcciones que esconden definitivamente lo que fue la ESMA entregada/arrancada a los marinos allá por el 2004 y que hoy constituye materia de prueba en los juicios que se llevan adelante con un denodado esfuerzo militante familiares de desaparecidos, sobrevivientes y organismos de ddhh

Hoy, como ayer, pretenden borrar la memoria para que imperen la injusticia y la impunidad.
Nos hablan de re significación.
Nos hablan de reconciliación.
No se dan cuenta de que es inútil.