domingo, 13 de julio de 2014

Boletín AEDD nro.1091: DEUDA EXTERNA Y GENOCIDIO



DEUDA EXTERNA Y GENOCIDIO

La disociación que se hace entre deuda externa y Genocidio oculta interesadamente los móviles del golpe de estado del 24 de marzo de 1976. Para implementar las políticas de endeudamiento y producir una reorganización social en detrimento de nuestro pueblo fue necesario el aniquilamiento de sectores populares organizados que cuestionaron el modelo de dependencia implementado en América Latina por parte del imperialismo.


Comisiones Internas, Cuerpos de Delegados, Centros de Estudiantes, movimientos villeros, campesinos, religiosos, políticos, fueron exterminados y, la sociedad conoció el miedo como nunca había ocurrido en toda nuestra historia.

Es precisamente en los núcleos fabriles donde se descargo con mayor ferocidad la represión. Las empresas, las cámaras respectivas y los burócratas sindicales, facilitaron los listados de los trabajadores/as a exterminar.
Este fue el paso decisivo para instalar el endeudamiento en beneficio de los poderosos de siempre. Es Rodolfo Walsh en su Carta Abierta a la Junta Militar quién denuncia el fundamento del Genocidio “En la política económica de su gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada”. así como los intereses devengados hasta el momento.

Asistimos en estos días al debate sobre la deuda externa.
El gran partido del pago de la deuda (FPV-FR-PRO-UNEN) no cuestionó la supremacía de los tribunales extranjeros sobre el derecho soberano de la República Argentina, con la rémora de la legislación instaurada por la dictadura militar,  por lo que desde hace 30 años continúan sin derogar en su totalidad, las leyes  21.305 de Videla-Martínez de Hoz del 20 de abril de 1976 modificada por ley 22.434 del 16 de marzo de 1981 por Videla-Rodríguez Varel; y han desconocido permanentemente al órgano institucional encargado de entender en los asuntos de la deuda externa y han hecho caer esa responsabilidad exclusivamente en los ministros de economía de turno.
            Algunos de esos partidos que en los ochenta proponían la moratoria se convirtieron en entusiastas defensores de una de las zonceras argentinas más arraigadas: Todo se justifica con la frase  “pagar y de esta manera atraeremos inversiones extranjeras para nuestro desarrollo". El partido de la deuda se alborozó cuando en 2005 se abrió el primer megacanje, luego el segundo y en ambos el allanamiento a la jurisdicción de tribunales internacionales. En 2013 la presidenta Cristina Fernández de Kirchner justificó el pago de 173.000 millones de dólares al grito de combate " no somos deudores morosos, somos pagadores seriales". Luego de las elecciones de octubre el desembarco de Chevron, el pago a Repsol, el pago a las empresas que iniciaron juicios a través del Ciadi y el 28 de mayo el arreglo con el Club de París.

           Los gobiernos surgidos desde fines de 1983 son cómplices de ceder soberanía en despachos de las multinacionales, aún cuando el  ministro Kicilof no use corbata en las reuniones del FMI o en el Club de París.

El pecado original es la aceptación de una deuda externa ilegítima e ilegal contraída durante  la dictadura del capital financiero instalada en nuestro país en 1976. Deuda que se elevó desde los 6.800 millones de dólares a fines de 1975 hasta los 43.000 millones en 1983. Deuda que se contrajo aceleradamente en la época de la valorización financiera por parte de grupos económicos locales, empresas transnacionales y empresas locales. La mayoría de ellas con Garantía de la empresa estatal YPF en cuyo directorio participaban representantes de los grupos económicos junto a miembros de las fuerzas armadas como Suárez Máson responsables del Genocidio. Deuda espuria e intereses leoninos, sustentados por las privaciones y represión populares, y el enriquecimiento desmedido e inmoral de los poderosos.   

             1982 culminó con la ejecución de esas garantías y la estatización de la deuda por medio de una Resolución del Banco Central presidido por Domingo Cavallo. Luego esa deuda se transformó en bonos durante el gobierno de Alfonsín, y en la época del menemismo esos bonos subvaluados fueron reconocidos como prioridad y a valor nominal en las privatizaciones de los bienes patrimoniales del pueblo argentino. El silencio de las burocracias sindicales fue comprado con el Programa de Propiedad Participada.
            
Deuda Externa que aumentó 36.000 millones de dólares durante el gobierno militar de la oligarquía financiera.  El pecado original se convierte en un crimen monstruoso: 30.000 detenidos-desaparecidos, cárcel, exilio, familias devastadas, consecuencias psicólogicas irreversibles en muchos casos en familiares y sobrevivientes, suicidios, niños aún desaparecidos y apropiados que no conocen su identidad. Acompañando este proceso, esa misma oligarquía impuso un modelo de desindustrialización, concentración económica y desnacionalización.
Hoy la suerte del pueblo argentino se decide en las reuniones de los inversores extranjeros. A ellos se los convoca protegiendo la seguridad jurídica con leyes como la de Inversiones Extranjeras de fines de 1976 y que Rodolfo Walsh ya denunciara en los cables de ANCLA, y la ley de Entidades Financieras por la cual el ahorro argentino es manejado por la banca acreedora.

             En estos días vemos desfilar en los medios de difusión, oficiales y opositores a funcionarios, políticos, economistas, empresarios y banqueros, periodistas, etc. con un único mensaje: Es necesario regularizar la situación con los acreedores, de no hacerlo los organismos multilaterales de crédito no autorizaran inversiones extranjeras en nuestro país.

             Los "crédulos" aconsejan y realizan tarifazos, devaluaciones y permiten la inflación con la finalidad de estimular a esos inversores salvadores. Hemos visto el interés en invertir en combustibles no convencionales, en minería y modelo agroindustrial(soja). Modelo sojero que se asienta en uno de los acuíferos más grande del planeta, minería que se extiende en toda la región cordillerana latinoamericana. Los consorcios internacionales se encuentran sedientos de reservas de agua y minerales y nuestra clase dirigente le abre la puerta.
             ¿Hasta cuando vamos a repetir la zoncera de que los inversores están interesados en nuestro desarrollo?  

             Tenemos una larguísima historia sobre estas inversiones en América Latina. Desde la llegada de los españoles a fines del siglo XV y hasta la finalización de la segunda guerra mundial, predominaron modelos extractivistas-exportadores. Empezando por la explotación de plata y oro, para lo cual también hizo falta un genocidio. Cada uno de nuestros países transitó el mismo camino. Café, caña de azúcar, petróleo, hierro, estaño, cueros, cereales y carnes, quebracho, metales preciosos,  etc. son los nombres de nuestras dependencias y nadie mejor que Eduardo Galeano en sus "Las venas abiertas de América Latina" retracta esa historia.
             ¿No será momento de conocer como el Paraguay del Mariscal Francisco Solano López desarrolló otro modelo y a las consecuencias que se expuso cuando los inversores extranjeros en alianza con Brasil, Argentina y Uruguay exterminaron el 90 % de la población masculina? Otro genocidio.

             La figura del inversor extranjero tomó proporciones desmesuradas con el desarrollo de la primera revolución industrial y la aplicación del vapor, primero a la industria textil y luego a los transportes. El hierro dominará cualquier fase de desarrollo y muy tempranamente a comienzos del siglo XIX, acceder al progreso es subordinarse a ellos. Luego el capital industrial y el bancario  se asociaron para adueñarse del destino de los pueblos y muchas veces a través de un genocidio.

EL PECADO ORIGINAL, en todo caso, es la lucha de nuestros pueblos para liberarse de la opresión y que por falta de unidad y claridad de objetivos en la construcción de una herramienta política pueda romper con estas mentes colonizadas que sólo pueden pensar  acomodando su pensamiento a la lógica de las clases dominantes. Parafraseando a Jauretche, no puede verse la realidad con la mentalidad del colonizador.

Entendemos que para ello debemos buscar el origen de nuestro endeudamiento, especialmente durante la dictadura. Para ello debemos comenzar por investigar la documentación que acredita la deuda y su transformación. Existe un avance con el fallo del Juez Ballesteros que en el año 2000 dictaminó en la Causa Olmos sobre el tema. Hacer públicas dichas investigaciones, difundirlas a través de todos los medios, crear ámbitos de discusión en las organizaciones populares, medios de comunicación, sectores académicos, centro de investigación, espacios institucionales.

La movilización del pueblo es generadora de respuestas y alternativas; no puede prescindirse del lugar irrevocable en las deliberaciones y decisiones que le conciernen tanto en la cotidianeidad como en proyectos de futuro. Como en diciembre de 2001 en que la rebelión popular cuestionó  las bases del modelo neoliberal y logró que uno de los varios presidentes que se sucedieron en 10 días se viera obligado a SUSPENDER EL PAGO DE LA DEUDA, ya que desde una perspectiva exclusivamente financiera, si se actualiza el monto de la deuda, hay que descontar los intereses de los intereses, la usura de los intereses iniciales, las comisiones y porcentajes comisionistas, las deudas derivadas, la fuga de capitales, la apropiación de beneficios, entonces ocurre que la deuda no solamente está pagada, sino que además las poderosas élites económicas financieras, son los auténticos acreedores de la pobreza, marginación, explotación  de las clases marginadas, que pagan con miseria, dolor, y muerte, los privilegios que mantienen, unas veces con gobiernos civiles condescendientes y otras con botas militares.

Son excesivos y dolorosos los pagos con que se ha saldado esa deuda que genera incluso la pérdida de dignidad de gobernantes pueriles, en tanto se acumulan las razones de la rebelión popular.
Las mismas razones que laten en las calles, en los piquetes, en las puebladas... Las mismas razones que se inscribe la lucha contra la injusticia desde los tiempos donde se inicia la memoria, la que construye un mundo digno, igualitario y justo.

ASOCIACION EX DETENIDOS DESAPARECIDOS