lunes, 19 de marzo de 2012

Boletin 903: A 66 meses de la desaparición de Jorge Julio López

El próximo 18 de marzo  se cumplen 66 meses de la segunda desaparición forzada de Jorge Julio López. Desde JY La Plata una vez más debemos denunciar que a  la inacción que padece la causa, a la  parálisis judicial y política en la búsqueda del compañero y en el esclarecimiento total del secuestro,  se le suma la sustanciación de una escandalosa causa, por la que en estos días se están tomando declaraciones,  contra jueces y querellantes en el juicio al genocida Etchecolatz en cuyo marco desapareciera el compañero.

La denuncia fue hecha por los abogados patrocinantes de la familia de López, Gascón  Cotti y  Wortman Jofré, quienes presentaron una demanda penal para que se investigase a todas las personas de su entorno social,  personas vinculadas a los organismos de DDHH compañeros, jueces y fiscales como responsables de la desaparición por no haberle brindado protección en el juicio. La denuncia incluso sostenía que “López jamás militó en ninguna agrupación subversiva, ni ninguna banda de delincuentes, y su concurrencia a una unidad básica de Los Hornos estuvo vinculada a actividades comunitarias”.

TODOS SOMOS TESTIGOS DE LA IMPUNIDAD
La causa judicial es una muestra clara de la falta de voluntad política de esclarecer la desaparición de López, una prueba descarnada de las maniobras de impunidad y de encubrimiento de las que son capaces jueces y fiscales subordinados al poder político o a las fuerzas represivas.
Acusamos al Procurador General de la Nación, Esteban Righi, de no instruir a los fiscales para investigar a la principal sospechosa: la bonaerense.
Acusamos a los fiscales Marcelo Martini, Sergio Franco y Marcelo Molina de desviar las líneas de investigación hacia un punto muerto.
Acusamos a los jueces Arnaldo Corazza y Manuel Blanco por dejar caer la causa.

Acusamos a la Corte Suprema de la Nación por inacción.
A 66 meses de su secuestro y desaparición no existen imputados, ni líneas firmes de investigación. El Estado ha avalado el ocultamiento de información, la frustración de pruebas, el abandono de líneas de investigación, ya que ninguno de los funcionarios responsables de estas graves irregularidades ha recibido sanción alguna de parte del gobierno nacional o provincial.
Ha sido y es, precisamente, la persistente impunidad del secuestro y desaparición de Julio la que fomenta que las amenazas a los testigos, los abogados y a los militantes vinculados a los juicios a los genocidas continúen y se agraven, transformándose en agresiones, secuestros y asesinatos.

Julio López fue un militante, un luchador en los ’70. Julio sufrió durante más de 20 años lo mismo que muchos, muchísimos, sobrevivientes: el silencio obligado por oídos que se negaban a escuchar. Julio, a sus setenta y pico, volvió a ser un militante, un luchador, le dijo basta al mutismo y decidió enfrentar a sus torturadores. Y lo hizo buceando en su memoria, recuperando su historia al compartirla con otros sobrevivientes, recorriendo con ellos metro a metro cada lugar de detención, hora a hora cada día de cautiverio. Lo hizo conectándose con las familias de sus compañeros de prisión, participando de actos por la justicia y también, denunciando a sus verdugos ante los estrados judiciales. Con gusto, con orgullo, repetimos una vez más todo lo que sabemos de Julio, no nos cuesta recordar qué hacía, en qué andaba, con quiénes, porque, paradójicamente, su ausencia significa, al menos para nosotros, una presencia permanente.

Una vez más la Justicia revictimiza a  sobrevivientes y militantes de los Org. de DDHH, una vez más gira su mirada erradamente, por eso decimos basta ya! Acusamos  de no cuidar a Julio ni a los miles de testigos ni a los centenares de miles de luchadores populares que también tomaron en sus manos esta pelea contra la impunidad de los genocidas  al gobierno nacional y al gobierno provincial por no haber separado de las fuerzas armadas, de seguridad y de Inteligencia a los torturadores y por no haber desarmado la red de complicidades que abarca a muchos más,
Exigimos a los poderes judicial, ejecutivo y legislativo que impulsen de manera concreta la investigación de los culpables del secuestro y desaparición de Jorge Julio López.