martes, 22 de junio de 2010

BOLETIN AEDD N° 682-Juicio Unidad 9-Detienen por falso testimonio a un médico carcelero

Detienen por falso testimonio a un médico carcelero citado por la defensa para defender a sus colegas asesinos.
 
Una vez más quedan al descubierto médicos cómplices de asesinatos, torturas y vejaciones a presos políticos durante la última Dictadura Militar.

Con motivo del Juicio de la Unidad Penitenciaria 9 actualmente en curso, tanto Luis D. Favole, Enrique Leandro Corsi como Carlos Domingo Jurio, los tres médicos imputados en el caso, como sus patéticos colegas testigos de parte, hasta hoy Salvador Mela, Gustavo Bravo Almonacid y Néstor Mario Gregorini, se equiparan con lo mas bajo de la condición humana representada en los carceleros que los acompañan en la causa y fueron o siguen siendo sus camaradas, a quienes intentan defender mintiendo descaradamente.

Considerar si han violado o no elementales principios de la ética médica por la que juraron en su graduación, resulta irrelevante si tomamos conocimiento de su desprecio por los Derechos Humanos que se pone en evidencia en todas las audiencias públicas.

No califican ni como personas, menos podemos considerar si califican como médicos.

Ello queda demostrado por la dualidad que han relatado en forma explícita, tanto en su comportamiento personal como en su proceder asistencial, al tener dos "caras" diametralmente opuestas según el escenario en que actúan. El "adentro" con los detenidos y el "afuera" con los pacientes y hasta con eventuales alumnos.

La sociedad sólo les ve la "cara del afuera" ya que al no concebir el otro escenario ni lo que en él sucede, no los pueden imaginar "trabajando" al servicio de esa otra atrocidad, como Caperucita, confundiendo al Lobo con su Abuelita.

Dr. Mela - Testigo de la defensa

La declaración testimonial de Salvador Mela fue tan escandalosamente hipócrita, contradictoria y auto incriminatoria que el último martes, el Tribunal Oral decidió suspenderla  pasando a un cuarto intermedio hasta la mañana de hoy. 


Iniciada la audiencia, el Tribunal prosiguió la declaración testimonial, preguntándole a Mela concretamente si alguna vez había atendido a algún detenido de la unidad 9 por algún caso de torturas.
Ante la contundente negativa (contestó que nunca jamás lo había hecho), se le leyó por secretaría una constancia documental de la que surge que el Dr. Mela atendió a Horacio Alejandro Micucci, quien había solicitado esa atención por las torturas sufridas en la Unidad 9.

Inmediatamente
el Tribunal resolvió por unanimidad interrumpir el testimonio de Mela, e imputarlo por falso testimonio, ordenando su inmediata detención e incomunicació n.



Sostenemos que, además, se debería encarcelar por cómplices a los médicos carceleros, pero en paralelo se les debe impedir la posibilidad de ejercer la Medicina de por vida, ya que los valores éticos violados no pueden repararse.

No se puede correr el riesgo que un paciente, desconociendo sus antecedentes, pueda quedar bajo sus indicaciones en cualquier institución pública o privada, mucho menos ejercer la docencia en cualquiera de sus formas.

Tanto el Estado como los organismos privados deben salvaguardar a la población de estos flagelos, y las Entidades Médicas deben actuar con celeridad, suspendiendo las matrículas de los encausados y de aquellos en que ellas mismas "de oficio" adviertan estas aberrantes faltas, mientras se sustancian los juicios con sus legítimos derechos de defensa respetados.


Con el pedido de que se suspenda la matrícula del Salvador Mela, Justicia YA! La Plata , realizará esta misma semana una denuncia formal ante el Colegio Médico de la provincia de Buenos Aires aportando como prueba las grabaciones en video de su declaración testimonial.

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