martes, 22 de diciembre de 2009

Boletín de la AEDD nro 620


22 de diciembre  de 2009

Comunicado de Prensa


LA UNICA LUCHA QUE SE PIERDE ES LA QUE SE ABANDONA

A un día de cumplirse el segundo aniversario del asesinato del torturador Héctor Febres, se inició el segundo juicio a represores de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).  A la sala de los tribunales de Comodoro Py entraron -esposados- 16 genocidas que actuaron en ese campo de concentración.  Que esos asesinos estén ahora en el banquillo ha sido producto de años de lucha.  Ver a Jorge "Tigre" Acosta, Ricardo Cavallo, Alfredo Astiz y a sus siniestros acompañantes compareciendo frente a un tribunal es -para nosotros- una victoria muy especial, parte de ese compromiso asumido con nuestros 5000 compañeros que padecieron el infierno de la ESMA.

Ese mismo viernes 11 pudimos, por fin, ingresar a la sala con nuestros emblemas de lucha: las Madres, con sus pañuelos; nosotros, llevando una vez más el reclamo por la aparición con vida de nuestro compañero Jorge Julio López, desaparecido hace ya  39 meses.  Los reporteros gráficos y los camarógrafos pudieron fotografiar a los asesinos. Sabemos también que ésta es una batalla ganada al TOF 5 tras forzar el traslado del juez Guillermo Gordo al TOF 3.

Victorias parciales pero significativas y no solo desde lo emocional sino también en lo político, sobre todo cuando sabemos que llegamos hasta aquí por nuestra lucha y reafirmamos que con esto no alcanza, que vamos por más, que vamos por todos.
En tanto, los genocidas siguen en lo suyo: "Volver a matar", nos advertía Alfredo Astiz al tiempo que exhibía el libro de Juan Bautista Yofre, ex jefe de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).  Por su parte, el represor Antonio "Rata" Pernías giraba hacia los abogados de la querella y  siniestramente les sugería que tuvieran cuidado con su dedo índice apoyado debajo del ojo.  Acto seguido, se daba vuelta hacia el público y nos reclamaba silencio cruzando el mismo dedo sobre sus labios cerrados. 

Después vinieron las amenazas al hijo del fiscal Eduardo Taiano y la denuncia del Poder Ejecutivo sobre las interferencias al helicóptero en que se trasladaba la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.  Reconfirmació n de la impunidad de la que todavía gozan miles de genocidas.  Hace 39 meses que nos dieron sobradas y contundentes pruebas de ello cuando desaparecieron a Julio.  Por más de tres años todos los poderes del Estado mostraron que la política para con los responsables de su secuestro era complicidad y encubrimiento.  El mensaje fue entendido claramente: los genocidas de la ESMA (y de otros centenares de campos de concentración)  siguen haciendo lo que saben hacer.
Nosotros también seguimos haciendo y exigiendo:

Juicio a todos los genocidas - Condena por todos los compañeros
Aparición con vida de Jorge Julio López
30.000 COMPAÑEROS DETENIDOS DESAPARECIDOS: ¡PRESENTES!



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